jueves, mayo 04, 2006

Efecto Mariposa

Efecto mariposa (boceto en sucio)

...Mientras te quitas la blusa…
.....Un cigarro muere en un cenicero
.......En algún lugar del mundo llueve
.........Dos novios se comen a besos
...........Un niño hace su tarea
.............Nancy espera la señal de siga en un crucero
...............Una mariposa mueve sus alas
Y yo recogiendo tus cenizas del abrevadero.

jueves, marzo 23, 2006

Mayo

Mayo.

Blanco todo se vuelve blanco
de qué otro color es la agonía que ronda unas sillas pálidas
como palomas volando a los pasos de un niño
comen ojos las voces
no volteo
tu boca
sus dientes
tienen espinas
la ciudad entera es alambre de púas.

Blancos tus últimos minutos
deben de ser blancos
luego la lengua morada
la mirada perdida y las voces
de nuevo las voces
sólo que ya no escuchas
presientes con tus párpados caídos
yo pienso en luciérnagas
en los bichos raros alrededor de tu cuerpo
en Rimbaud
su infierno
tu infierno
esa maldita caja que espera con fragilidad de espectro
la caricia de tus manos.

Blanca la muerte es blanca
ausencia
olvido
ventana
zapato sin pie en el fondo del armario
que te recuerda
me recuerda
que mañana también el día será completamente blanco.

Índigo

Índigo

Largo escalofrío en escollos de crepúsculo
la sombra que arrastrabas
te dejaba sin sangre
hebra de ponzoña
delicada turquesa en muelle sordo
cielo de ausencia muriendo entre talismanes
las tinieblas te descubren perlas en los labios agrietados
Mañana bañare en mis manos el recuerdo de tus aguas trenzas
quién te supondría desnuda navegando entre islas
alba aguijoneada
niña vacía
voluntad de espectro ahora sin sombra
sin destino
y así
en casa hostil
me cercenare zafiro en desembarcolvido de andén polvo
Después vendrás ángel
lluvia de Magdalena vestida de manos
suspiro de vela acariciaras mi rostro
insaciable escarcha en la caída
yo apartare tu cabello confundida en raíces de primavera
cuando el invierno pase azul.

viernes, marzo 17, 2006

Los Noveles


Hola ¿como están? el pasado jueves 16 de marzo me publicaron en la ciberrevista Los Noveles; así que si no tienes otra cosa que hacer visítala y dame tus comentarios.
Gracias.

martes, diciembre 06, 2005

miércoles, noviembre 30, 2005

Piedra sangre

Piedra sangre.

Es demasiado el calor en sus rostros de bullicio
aun así se cobijan incitantes
se fingen esperanza en el exilio del noctámbulo
aquellos a los que nadie separa
ni su plural devoción al fango o su certeza de marioneta
Sin tregua
partisanos
se miran prófugos en la retina del amante
y ocultos se averiguan
Rendidos al veneno
extenuados
sus músculos tensan el desamparo
para luego a la menor señal de la sonrisa
convertirse en callejón sin salida
ellos entonces grieta
proyectil cuando su talle de rosa en la niebla relámpago
él buscando la incidencia en un cuerpo de montaña
rocío por sus hojas de tijera en ángulo
ella abriendo sus raíces en espera de un huésped
nada les consta
sólo subsisten en la sumisa huella
el aroma de enemigos los envuelve
se proclaman lluvia
baba espesa savia de bosque entre las venas
La lubricidad entre sus sexos es la penumbra que antecede al colapso
a ese golpe de luciérnaga que curva la espalda
y que pone la carne de gallina
entonces se respiran
se sienten en el otro
jadeando
agotados
musgo apenas en sus raíces de árbol
Ellos se visten de manos
se prodigan caricias en sus cuerpos de sombra
para después sacudir esa piel de estanque con la que llegaron
y que ya no les pertenece
porque ahora la luz que les brota de los ojos
es suficiente para cubrirles los huesos
El cuarto húmedo pétalo envolviéndolos
la noche se alarga.

El principio del dolor

El principio del dolor

Con el miedo pegado a mis cicatrices te espero
con la guardia baja
alardeando
balanceándome entre tus colmillos de pantera
espero no recibir un jab en mi mandíbula
que me haga caer a la lona
y levantes los brazos
convencida de que al final
todo se rige por la sutil oscilación de tus cejas
Sin embargo
sigo en la contienda
no basta con evitar tus movimientos de felina
ni siquiera mi juego de piernas para sortear tus manos
que sin guantes con artificios de bufón
engaña mi fragilidad de Caín
y te recibo
metralla húmeda en mi boca
pierdo el equilibrio
me desplomo
contorsionista en hilo de seda que al caer besa el blanco de tus ojos
empiezo a ser un esclavo de tus cuerdas
sin mencionar tu ombligo o tu pelo
de nuevo el conteo
un murmullo en la boca de no se quien
me doy ánimos
no todo está perdido
y me levanto con el trastabillar de un payaso de rodeo
para seguir siendo sacudido por tu cadera
entonces un puño contra el abdomen
y tus dedos arrancándome el corazón
te miro vencedora
en una esquina
enarbolando mis entrañas
haciendo ese bailecito que tanto me desagrada
pero no hay remedio
se que he perdido
que no habrá mas batalla
y que aquella que hoy se alza triunfadora
mirándome como gata en celo
le pertenece mi vida
sin mas remedio que la circunstancia
cerrando los ojos me enamoro.

jueves, octubre 27, 2005

Portuaria

Portuaria.

Virgen en tierra ceniza
rotación de sombra
te mueves
te dilatas
salitre habituado a tu ancla desastre
erizo
hueco mientras
mástil
Fattimé se desnuda en pies de agua
su cuerpo anochece en un sexo de olvido
como un lastre mañana solitaria se derrama
ninfa degollada hambrienta de sus senos
por un instante casta
se envuelve en sus escamas
fatigada vuelve.

Fango en la autopista

Fango en la autopista.

Las 3 de la mañana, una bolsita de té se ahoga en el agua hirviendo; los acróbatas de cuello de cisne han terminado su acto. La oscuridad se alarga como un plástico, guante en la mano de la enfermera, que con un bisturí concluye la autopsia de un murciélago; el resto de la madrugada es un cigarro apagado en un plato. Mañana el miedo se irá con el olor de un café negro.
En ese cuarto la nostalgia es un ovillo de gusano, un pavor al asiento del auto, una blusa blanca cosida a tu espalda. No es la primera vez que me niegan una pieza. Vuelvo a la cama. Las demacradas sombras se desploman en el ombligo de un muerto.
Tú, calavera oculta bajo la falda del otoño, te escondes de mi mano.
Se cierran mis ojos, no duermo, le temo a la eterna pesadilla de ver rostros en las paredes, en las puertas, en las alfombras, incluso a veces en los rostros de la gente, en sus caras de payaso.
Melancolía de mosca en el fango de una autopista vacía.
A veces te extraño, porque no hay quien acaricie al perro o quien me clave un cuchillo por la espalda mientras asomo por el ojo de la aguja.

Subsuelomandarina.

Subsuelomandarina.

Para: Anabel


Te levantas
miras la hora
tenedor en fiesta de cucharas esperando la cena
te aburres
el reloj mastica tu muñeca izquierda
luego el antebrazo, el hombro, un seno, ombligo, tu sexo
Esperas con la firme convicción de una perilla en la puerta
como quisieras ir al encuentro de esa mano
que te invite a saltar por la ventana
para consumar la fuga y empezar el olvido
mientras caminas buscando un amante.
Jonás y su ballena
Palabras sólo palabras
suelen ser alfileres penetrándome el oído
bello ese acto erótico de escribir
aun me duelan los cartílagos
y los músculos se acalambren
luego
la renuncia a todo
autómata de insinuadas formas
escarabajo
tierra pasada por agua echando raíces
vertical me descargo
orgasmo de orquídeas en una alambrada solitaria
pero a ti nada te importa
la poesía es pensar
alejarse
lo tuyo es un discurso de grandes plumas
pavo real en ritual de apareamiento
Te marchas con tu blusa amarilla y tus violentos ojos claros
en un andar entre espinas
me doy cuenta que estoy desahuciado
colgando de un hilo de baba
revuelto en las voces que me hablan
cuando estoy
como ahora
sumido en un subsuelomandarina
de abatidas lenguas.

martes, septiembre 06, 2005

Después de ayer.

Después de ayer.


Jugamos a mudarnos la piel, a rasgarnos la carne y descubrir en el otro, el placer entre los huecos de las uñas.

Desde que cruzamos la mirada lo supiste, nuestros ojos se agrandaron como bocas, entonces las pupilas como dos lenguas que entre blancos y rosas abren la función; a la derecha una mesa.

La conciencia es una braga en la cama, armario con 4 vestidos y 3 camisas, por si, como ahora, con tu blusa levantada, nos buscamos en el sueño de las termitas.

Nos rasguñamos las manos, un breve dolor dulce se gangrena, se filtra por el techo. Apoyando apenas los labios en los dientes fingimos ser otros, todo es confuso, incluso mi nombre.

En una espiral claudican mis párpados, tú me muerdes, el placer se desdobla, todo queda claro, nunca antes fue tan sencillo entender el arco de tu ceja, cuando como ahora el gesto es sangre. Tu sexo, antes clandestino, hoy caracola, rosario en las manos equivocadas.

El tiempo pasa inadvertido.

Tu voz turbia, mi aliento a cigarro, un sol que carcome tu falda, despedida; casi todos imaginamos una espalda que se disuelve en la acera, como una película barata en la que los amantes viven felices para siempre; (como si le aburrimiento no existiera), corte a negros, nos vamos a créditos, se cierra la puerta.

El camino de regreso siempre es más largo.

Dog house.

Dog house

Bajo un sol de aliento moribundo

la vida se resume

en los extraños que me patean

y los que me ignoran como un vil saco de pulgas

.............. lo sé

Si tan sólo pudiera comer cualquier cosa

el hueso rancio

o la carne podrida dejada en un basurero

pero es tarde

........un gruñido me aleja

...................demasiado viejo

sobradamente muerto para esta ciudad de perros hambrientos


A veces

sólo a veces

un ladrido sale de mi boca

ahogado

extenuado

herido en esta soledad de cuatro patas que llenan mis ojos de lagañas.

Cansado me lamo la pata que ayer a mitad de la noche alcanzó a ser mordida

disputa de colmillos y dientes

donde vencedor y vencido

fuimos expulsados de ese festín

de comida y desperdicios

que nadie

aparte de nosotros

quiere.

Uno tras otro los días son iguales:

zapatos, tenis, piernas, llantas

el oler de mierda y orines en todo y en todos

malditos sean esos desconocidos que se burlan

que me gritan moviendo sus patas al aire

como si supieran ellos lo que es vivir tan cerca del suelo

tan alejado de ese nirvana lúdico

sin hocicos babeantes

y sin garrapatas en ayuno

entonces la fatiga es tu única compañía

agotado y harto te lanzas hacia un auto

esperando que dios sea perro

y que el paraíso sea un jardín o cuando menos una plaza

donde al fin puedas descasar tranquilo.

Eje vertical.

Eje vertical.

grano de arena en mi uña

océano de ojos que se cuelgan de mi mano

ausencia a voces en la garganta muda.

Frontera espesa

Frontera espesa.

mis labios se cosen a tu cuerpo

señal de abandono

circunstancia

cartero esperando una invitación formal a la cena

cacería

una mano sin culpa se presenta

irreconocible

en el fondo de una pecera

y tú llegando tarde a todo

como siempre

.................. como ahora

nunca más

entonces el deseo

un guante desechable

en la mano de homicida

que en tu ombligo se come los muros desiertos de Antofagasta

es la última vez que mi placer se pega a tu lengua

te lo juro

punto y seguido

tu contorno terciopelo perverso

silueta atrás de la ventana que siempre permanece cerrada

en la garganta del ahogado

mortal escalofrió

adúltero escondido en los dedos de un pianista

que exquisito desviste

lo que fue

..............lo que no

cadáver de insinuadas sombras bajo el árbol de los ahorcados

invisible enredadera

que crece por tus muslos a la deriva entre saliva y apetito

un jalar de aire con la cabeza perdida en el retrato de la infancia

el capitán salio a comer y los marineros tomaron el barco

gemido

la ocasión perfecta para huir de ella

pero no

me quedo dentro

invernando

no importa que el fin del mundo esté cerca a la vuelta de la esquina

vistiendo de rojo

punto y aparte

Tu mirada flota

sutil

inagotable

montura hostil

alrededor de piernas y tobillos

niña extraviada de la mano de un desconocido

con acento extranjero

un beso

sólo uno

en el museo de cera los veladores hacen su último rondín

punto y coma

la noche

animal herido se desfigura entre la cortina

las reglas del juego han cambiado

las máscaras traslucen parpados

cicatrices

tus senos ahora vestidos son distancia

remitente colgando del hilo de una araña

que muere en la suela de un zapato en una autopista solitaria

a nadie el importa

a nadie le importa el salitre en tus uñas de puerto

punto y aparte

en una semana nada

abismo

catapulta de postales

malabares de payaso en una lavandería intentando desteñir

tu recuerdo de mi ropa

pero nada

nostalgia

asomo de ambos en las calles de Santiago

avejentadas como pasaporte en la mesa esperando un pase de salida

aeropuerto

punto final

la mañana es una mariposa en tus labios agitando sus alas

la distancia es una boca abierta

tragándose el tiempo.

lunes, septiembre 05, 2005

Sincronía.

Sincronía.

El juego erótico del caballo termina en tu falda

invitación a la cena

donde un trozo de carne

jinete vestido de rojo sale a la caza

entonces tus manos

pequeñas salamandras suben por mis brazos para poner sus crías

los minutos son una manzana en la mesa

nada importa

nada es para siempre

la madrugada espalda abierta

el cielo graznar de cuervos que mastican tu cabello

de súbito

................tu ombligo

una costilla otra costilla

malabares de niño en las ruedas oxidadas de un triciclo abandonado

en los arbustos de un jardín pleno de insectos

te descubres como una garza

.................solitaria

copulando

devorando garrapatas con su pico en mi entrepierna

tus rodillas se mueven

saltas de una rama a otra

cuestión de equilibrio el comer a pleno vuelo

se rinden los acróbatas en el escenario

BIENVENIDOS al circo de pulgas

Mañana

...........función de fenómenos

.......................................localidades en venta.

Entonces sólo entonces el acantilado.

La mañana se disfraza de oficina

un breve veneno en la punta de la lengua

nostalgia envejecida del instante de las musarañas

después el invernadero

la planta de plástico que me acompaña mientras me pregunto

dónde diablos están mis pantalones

sabes bien que me aturden las despedidas

ese beso en la mejilla con sabor a cigarro

y los pasos

cerraduras que se ahogan en mis dedos de espantapajaro al cerrar de la puerta

para renunciar al cobijo de tu sombra.

A lo lejos la lluvia atraviesa un muerto.

En esta ciudad de topos

la avenida se llena de suicidas

cada esquina un hormiguero donde la gente se convierte en comida para perro

avestruces que se cubren

ocultando sus rostros

pero nada importa

el cielo es golpe

cama hambrienta

como un augurio tus ojos pegados al espejo

el agua los arrulla

llueve

..........llueve

....................llueven

las gotas

caen livianas sobre los gusanos

las amapolas se ocultan en tu apacible cuerpo

cadáver

mi cuarto es un fatigado murciélago para una niña dormida con el vestido blanco de su abuela.

Juego de salamandras

Juego de salamandras.

¿Dónde estuvimos antes de ser estos que somos?
Jorge Fernández Granados


Te he visto sepultada bajo el ojo de una hormiga
musitando nombres
en fauces de tiniebla
escarabajo en eco de tierra
asombro de pecado
igual que yo
desvistiendo muñecas
al igual que tú
sediento
Me he visto despiadado
aturdido en tu gravedad de luna
naranjo espera el aguacero
sus frutos al polvo
silueta tras el espejo aguardo por ti
y tú destazando sueños cuchillo de hueso
apagada víctima
aún no lo sabes.

sábado, agosto 13, 2005

El amor es un caminar de huesos muertos en una ciudad mojada.
Nunca conocí río de la plata
..........................sólo escuche a Calamaro mientras ella
se desnudaba.

Dorothy y el hombre de hojalata.

Se fueron abriendo tus labios; afuera todo se detiene, los autos, los niños, incluso el semáforo de la avenida. A lo lejos el sol se consume dejando tiras naranjas en el horizonte.
¿Nos volveremos a ver?, susurras cuando mi lengua te lo permite y yo no contesto, soy un loco condenado a buscarte a ciegas. Me aferro a tu rostro, te beso como si fuera la última vez y es la última, lo sé.
Mientras tus uñas se anidan en mi espalda, me vas marcando los dientes en mi hombro, pero nada importa; la vida es un dolor continuo.
Después de ese minuto cero, todo cambio de rumbo.
Las horas se clavaron en los muebles, mientras yo, cobijado en tu vientre, veo como los relojes mueren en los dedos de tus pies, ¿cuan perverso se puede ser en el preciso instante en que te veo con un hilo de sangre en el dorso y un cuchillo clavado en el pecho?
Horas mas tarde las avenidas se llenan, lucen vacíos los cines, los barcos arden en la playa; en la esquina, el hombre de hojalata golpea sus tacones, mientras espera con ansia buscar su corazón, en el pecho de otra Dorothy.
Nos miramos con la furia de los amantes
entonces tú, me tomaste de la mano;
no es que no quisiera pagarte
es que deje la cartera en el auto.